Derechos de autor

Uno de los temas más controvertidos en relación a Internet tiene que ver con los derechos de autor, por un lado, por lo fácil que es copiar los contenidos que hay en la red y por otro, por la el carácter global e internacional de la red, que permite copiar un texto, traducirlo a otro idioma, colgarlo en un servidor de un país totalmente diferente y que llegue a lectores de la otra punta del mundo.

¿Qué son los derechos de autor?

El significado del símbolo del copyright es conocido por prácticamente todo el mundo: derecho de copia. Es decir, que para poder reproducir, distribuir o modificar el contenido, es necesario pedir permiso previamente al autor del mismo, puesto que es quien tiene todos los derechos sobre su obra. El problema es que en Internet no es sencillo proteger estos derechos, puesto que los textos pasan de una página a otra sin ningún tipo de permiso del autor y en peores casos, se citan como propios por personas que no tienen nada que ver con ellos.

Creative Commons y los derechos de autor en Internet

Hace ya tiempo, en 1999, Lawrence Lessig ya comenzó a hablar sobre el tema de Internet y los derechos de autor, destacando la dificultad de controlar los derechos de autor en Internet. Poco después, nacía Creative Commons, en el año 2002, de la mano de Lawrence Lessig como presidente, una aplicación que permite a cada persona ceder al dominio público sus creaciones o reservarse el derecho de autor. A través de Creative Commons, se eligen las características de distribución para una obra en concreto: si se permite copiarla, distribuirla, hacer trabajos derivados… Además, se puede indicar si se quiere adaptar a legislación de un país en concreto, el formato de la obra… Sin duda, se trata de una manera de dar una seguridad jurídica a las obras de cada autor, garantizando un respeto a las mismas.

Legislación y derechos de autor en Internet

Lo cierto es que la legislación tiene ciertos vacíos en lo que se refiere a los derechos de autor en Internet, puesto que no siempre resulta fácil controlar qué se sube o se descarga en un ordenador, pero tampoco los contenidos que circulan por Internet, un mundo relativamente nuevo en el marco legal. Por ello, es necesario que poco a poco se vayan estableciendo leyes que permitan acotar de manera clara y definida el campo de los derechos de autor en Internet.

La ONU declara el acceso a la Red como un derecho humano

El uso de Internet se está convirtiendo en una herramienta imprescindible para la libertad de expresión. Más que una posibilidad de comunicación se está convirtiendo en una necesidad debido al periodo de globalización que hoy se vive. Por ello, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado el acceso a Internet como un derecho humano.

Los gobiernos deben hacer Internet ampliamente disponible, accesible y costeable para todos.

Desde las revueltas en Oriente Medio hasta el movimiento 15-M quizá no habrían sido posibles sin la inestimable ayuda de Internet. La capacidad de difusión que otorga esta herramienta se está convirtiendo en una necesidad básica para gran parte de la población.

Entre los argumentos que maneja la ONU, defienden que Internet es una herramienta que favorece el crecimiento y el progreso de la sociedad en su conjunto. Asimismo, consideran que debería ser un derecho universal de fácil acceso para cualquier individuo y exhorta a los gobierno a facilitar su acceso.

“La única y cambiante naturaleza de Internet no sólo permite a los individuos ejercer su derecho de opinión y expresión, sino que también forma parte de sus derechos humanos y promueve el progreso de la sociedad en su conjunto”, indicó el Relator Especial de la ONU, Frank La Rue, en un comunicado de prensa recogido por la CNN.

Según La Rue, los gobiernos “deben esforzarse” para hacer Internet “ampliamente disponible, accesible y costeable para todos”. Asegurar el acceso universal Internet “debe ser una prioridad de todos los estados”.
En contra de la censura

Por otro lado, la organización se ha mostrado contrariada por las medidas opresoras de algunos gobiernos que violan el acceso a Internet. Desde gobiernos occidentales como Francia con su ley Hadopi hasta países con dictaduras como modelo de poder, aplican hoy en día medidas restrictivas al acceso a Internet.

La Red es especialmente valiosa en los momentos políticos clave

El gobierno chino ha bloqueado el acceso a páginas como Facebook, Twitter, Youtube y LinkedIn e incluso ha creado su propio buscador que filtra y censura la búsqueda de palabras como: revolución jazmín, democracia, entre muchas otras.

Son muchos los gobiernos que han bloqueado el acceso a Internet. Egipto lo hizo durante las revueltas sociales que terminaron con la dictadura de Hosni Mubarak. Irán bloqueó algunas páginas de activistas que llamaban a una manifestación y muchos otros países han seguido este ejemplo.

La ONU afirma que el acceso a la web debe mantenerse y es especialmente valioso “en momentos políticos clave como elecciones, tiempos de intranquilidad social o aniversarios históricos y políticos”, según recoge la CNN. De hecho, esta herramienta se considera tan importante que Estados Unidos ha desarrollado tecnologías que le permiten restaurar la conexión a Internet en un determinado país que las hubiera bloqueado, en caso de que deseara hacerlo.

Por último, la ONU señala que Internet, como un medio para ejercer el derecho a la libertad de expresión, sólo puede servir a estos propósitos si los estados asumen su compromiso por desarrollar políticas efectivas para lograr el acceso universal”.

La UE hace pública la lista secreta de objetos y sustancias prohibidas a bordo del avión

A principios del mes de agosto la UE anunciaba que haría pública la lista secreta de artículos y sustancias prohibidas a bordo del avión. Con la publicación de dicha lista se pretende acabar con los quebraderos de cabeza que a muchos viajeros ha producido la citada lista precisamente por su carácter secreto.

Efectivamente, y ante el temor de que el Parlamento Europeo anulase el REGLAMENTO (CE) Nº 820/2008 DE LA COMISIÓN, de 8 de agosto de 2008, donde se establecen medidas para la aplicación de las normas básicas comunes de seguridad aérea, precisamente por su carácter secreto, la UE ha decidido publicar su contenido y romper, de paso, con las incertidumbres de los viajeros a la hora de preparar sus maletas y decidir qué facturar y qué no. De igual manera, esto ayuda a los viajeros saber qué comprar y qué no en los “duty free” de los aeropuertos para evitar que les fueran retirados en los controles de seguridad al momento de abordar.

En todo caso, la lista publicada no aporta casi nada nuevo, ya que la mayoría de los objetos y sustancias relacionados en el referido Reglamento ya eran de dominio público, o al menos, entraban en el sentido común (armas de fuego, sustancias explosivas y corrosivas, explosivos). Pero sí que clarifica bastante el tema relativo al transporte de medicinas en el equipaje de mano y otros objetos como líquidos y sustancias que son necesarios para determinadas personas, al tiempo que nos aporta algunas curiosidades.

Asombrándonos por algunos objetos y sustancias prohibidos en los aviones que, por lógica, no necesitaban de ninguna norma específica por su evidente riesgo para la seguridad de los pasajeros. Sin embargo, echábamos de menos más claridad y precisión sobre determinados objetos, sustancias y líquidos que, por la misma lógica, deberían estar permitidos sin especiales pegas en los controles de seguridad, como es el citado caso de las medicinas o alimentos para bebés.

Efectivamente, la publicación de la lista secreta contenida en el Reglamento Comunitario de referencia viene a clarificar dichos extremos, aunque, lo más importante es que los viajeros ya disponemos de una norma pública que hacer valer en el correspondiente control de pasajeros de los diferentes aeropuertos comunitarios, con lo que podremos hacer frente a posibles arbitrariedades que pudieran darse en los mismos y que, hasta ahora, en la práctica se venían produciendo.

Al margen de las curiosidades que desvela la norma publicada ahora (por ejemplo, no se puede llevar como equipaje de mano un monopatín, pero sí unas raquetas), lo cierto es que muchos de los malos tragos a que nos sometían en los controles aduaneros sin ningún sentido (“quítese los zapatos, el cinturón, los pantalones y no sé qué más…”) ahora ya sabemos que no estaban contemplados en la norma secreta y que eran total y absolutamente arbitrarios, por no hablar del mal rato que tenían que pasar diabéticos y demás enfermos que debían dar mil explicaciones para poder llevar consigo las medicinas que les eran indispensables, así como los padres que viajaban con sus bebés y los mil y un líquidos, comidas y preparados para su cuidado.

Otro aspecto que clarifica el Reglamento es el relativo a la compra de líquidos en los “duty free” de los aeropuertos no comunitarios y si podemos o no llevarlos en el avión. Al respecto, y resumiendo, por ejemplo, si compras una botella del excelente vino chileno en las tiendas del aeropuerto de Santiago de Chile y tu destino final es Madrid sin escalas, puedes comprar la botella tranquilamente y llevarla en el equipaje de mano; pero, por el contrario, si tu destino final es Sevilla y has de volver a embarcar (sin facturar) en Madrid, olvídate de la botella porque te la retirarán en los controles de seguridad de Barajas (no ocurrirá eso si la botella la compraste en algún aeropuerto comunitario, en Singapur o en algunos de los aeropuertos de Croacia autorizados por la UE -Dubrovnik, Rijeka, Pula, Split, Zadar y Zagreb-).

En cualquier caso, la publicación de la norma es una buena noticia que favorece la seguridad jurídica y, lo más importante, que nos trata como adultos a los viajeros y nos permite hacer valer nuestros derechos frente a las posibles arbitrariedades de los controles de seguridad de los aeropuertos.