¿Cómo resolver problemas sobre derechos del consumidor?

Diferentes maneras de resolver los problemas

Si el consumidor no está satisfecho con un producto o servicio recibido, primero debe ponerse en contacto con el servicio al cliente de la empresa. Siempre es mejor seguir cualquier comunicación verbal por teléfono directamente por una comunicación por escrito con el fin de mantener la evidencia material para más adelante si es necesario. Si esta primera iniciativa falla hay otras formas posibles.

El consumidor puede presentar una queja ante la administración española mediante el llenado de una hoja de reclamaciones o enviando una carta a la OMIC (Oficina Municipal de Reclamaciones del Consumidor) de la ciudad donde se ha comprado el producto. Como máximo la compañía será multada, pero el consumidor no recibirá ninguna remuneración. Sin embargo, si la empresa es sancionada por la administración, esto puede usarse como evidencia para nuevas quejas.

El Sistema de Arbitraje del Consumidor

El sistema de arbitraje de consumo en España (Sistema Arbitral de Consumo) es un instrumento que permite la resolución eficaz y rápida de litigios entre consumidores y empresas o profesionales en materia de productos y servicios de consumo. Está regulado por el Real Decreto 1/2007 (artículos 57 y 58) relativo a la nueva Ley de Defensa del Consumidor y al Real Decreto 231/2008 que regulan específicamente el sistema de arbitraje de consumo.

Una gran mayoría de las disputas de la industria de viajes pueden ser resueltas a través de este sistema. Las partes en conflicto confiarán voluntariamente a un órgano de arbitraje que resolverá imparcialmente el conflicto. Aunque el procedimiento sea extrajudicial, la decisión final tendrá los mismos efectos que una sentencia judicial. El procedimiento durará hasta 6 meses. Sin embargo, requiere que ambas partes acepten voluntariamente la resolución de la controversia a través del sistema de arbitraje. Sugerimos leer el artículo El sistema de arbitraje de consumo en España en http://www.velascolawyers.com/arbitration

Casos de lesiones o intoxicación

Por ejemplo, se ofreció una seguridad y supervisión inadecuadas durante las actividades de viaje o la intoxicación alimentaria. La vía judicial es probablemente la forma más cara y más larga de resolver un problema relacionado con el viaje. En caso de fraude sistemático es mejor unir fuerzas con otras víctimas y presentar una única queja.

Mientras que en el procedimiento del sistema de arbitraje la ayuda de un abogado será útil, en los procedimientos judiciales la ayuda de un abogado es obligatorio.

Especialmente cuando la inversión en el producto de viaje es importante siempre verifique las condiciones contractuales relacionadas con la compra. Al comprar el producto en línea el contrato de servicio que regirá cualquier conflicto se puede encontrar en las secciones llamadas “términos y condiciones”, “condiciones generales”, “condiciones de reserva” o algo similar. En una oficina de agencia de viajes normalmente habrá un contrato para ser firmado.

La Ley de defensa de consumidores en turismo y viajes

En España la industria de viajes está regulada por varias leyes y, sobre todo, por la Ley de Defensa de los Consumidores. La ley se actualiza periódicamente para adaptarse a los nuevos canales (internet, por ejemplo) y al paisaje cambiante de los consumidores. Su última versión es el Real Decreto Legislativo 1/2007 aprobado el 16 de noviembre de 2007 que sustituyó a la Ley 26/84. Al igual que con cualquier actividad de consumo en la compra de un servicio de viajes, tanto el consumidor como el operador de viaje esta ley convierte cualquier acuerdo entre las dos partes en un contrato. Real Decreto 1/2007 La innovación se relaciona con el detalle del tipo de cláusulas en un contrato que puede considerarse ilegal. Además, la Ley 21/1995 y la Ley 39/2002 regulan específicamente la industria de los viajes combinados, los derechos de los consumidores y las obligaciones del operador de viajes.

Áreas contenciosas

La industria del turismo y viajes es muy diversa y ofrece muchos tipos diferentes de servicios que serían demasiado largos para enumerar. Sin embargo, podemos agrupar las áreas contenciosas en cuatro categorías:

  • Relacionado con el transporte: Exceso de reservas, pérdida de equipaje, retrasos y cancelaciones.
  • Relacionado con el alojamiento: Categoría de habitación diferente a la adquirida, ubicación diferente a la reservada.
  • Relacionados con restaurantes, bares, catering y gastronomía: Intoxicación, ubicación insatisfactoria y falta de higiene.
  • Relacionado con otros servicios comprados, como Spa, instalaciones deportivas, entretenimiento.

Si el consumidor ha reservado los servicios directamente (por ejemplo, billetes de avión y hotel por separado) tendrá que dirigir sus reclamaciones a las empresas individuales, por separado. Si el consumidor adquiere los servicios a través de una tercera entidad como una agencia de viajes, tendrá que dirigir su queja a los intermediarios y / o al proveedor de servicios, dependiendo del contrato firmado en la compra. En caso de vacaciones combinadas, la reclamación debe dirigirse al operador turístico. Para ser un paquete de vacaciones el producto tendrá que incluir dos requisitos:

  • Tendrá que incluir al menos dos de éstos:
  • El producto será vendido bajo un precio global sin tener que pagar a los diferentes proveedores por separado.

A parte de esta parte muy formal de las vacaciones, hay que pensar en los preparativos también. Aqui les dejamos algunos sitios webs donde podrán organizar sus vacaciones con descuentos, porque el derecho del consumidor también pasa por el poder de irse a desconectar sin pagar una fortuna. Con los descuentos Amazon, las promociones de vueling o las ofertas de Cine Hoyts.